martes, septiembre 18, 2007

Dudas y más dudas




Anónimo dijo...

¿Por qué cuesta tanto cambiar? ¿Qué nos ata en un lado o en otro? ¿Qué tiene de malo estar en la tierra en la que siempre vivió? ¿Por qué no volver y empezar de nuevo? ¿Qué es empezar de nuevo? ¿Por qué todo tiene que ser circular? ¿o lineal? ¿dónde se alojan los miedos? ¿por qué cuesta tanto deshacerse de ellos? ¿qué es un trabajo? ¿qué es una vida?

Eso no sé quién lo escribió aquí en mis reflexiones circulares (¿Belén A. fuiste tú?),
estoy de nuevo en ellas, lo extraño es que no estoy mal donde vivo, pero entonces,
¿Por qué me planteo ahora de nuevo el moverme?
Cuesta cambiar porque es más cómodo quedarte donde estás y con lo que ya tienes, empezar de nuevo es agotador, junto con los tropiezos materiales está la incertidumbre de lo que te espera y la duda de si estás tomando la decisión adecuada.
¿Qué nos ata en un lado o en otro? Diríamos que la casa, el trabajo, la familia, el amor, los amigos...? (¿En ese orden? voy a pensar que no)
Volver a mi tierra natal no tiene más aliciente que restablecer conexiones interrumpidas, potenciar lo que puede haber, descubrir lo que en su momento no encontraste y estar más cerca de lo que ahora allí te atrae. No sé si después de vivir 15 años en un lugar, ¡toda una vida adulta! se puede decir que tu sitio natal es más importante por sí mismo, creo que no.
Volver y empezar de nuevo es un reto y quizás si no lo hago ahora no lo vaya a hacer nunca, es el momento de dar un giro, pero consciente de que no huyo, cambio, ¿mejoro?... duda eterna
Estoy decidiendo en estos momentos volver. Hoy es el día.
Como dice Estefa, cualquier decisión que tomes será la buena,
Deseadme suerte.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Sí, BelénB. fui yo, BelénA. Ay qué ver con el anonimato del Blog jeje. Luego te escribiré algo "anónimo"

Anónimo dijo...

La necesidad de cambio se produce por una insatisfacción. Se dice que somos almas inquietas, que buscamos por necesidad de espíritu, que somos buscadores natos. Es verdad, pero hay que preguntarse el por qué.
La necesidad de cambio es "temporal" porque se mide con respecto a un punto temporal anterior o posterior. Hoy te encuentras de una manera determinada en un lugar concreto y hay algo que te mueve a cambiar; por ejemplo "no estás tan bien como estabas", "el lugar no te dice lo que te decía antes", "no puedes hacer las mismas cosas que hacías" "tu espíritu no está alegre".... cientos de ejemplos. Tu punto presente busca una referencia pasada que le hace estar no conforme con su estado actual y por lo tanto le mueve a cambiar en un concepto temporal futuro.

Es importante en proceso de cambios poder encontrar su raiz, para no movernos como autómatas y decir que "somos almas que buscan" y no profundizar más.

En cuanto a lo agotador de un proceso, lo es tanto el darle vueltas para tomar la decisión como el hecho en sí de tomarla y llevar a cabo el cambio propiamente dicho. Lo doloroso está acorde a tus necesidades de cambio y las razones por las que se llevan a cabo.

Lo adecuado de tomar una decisión no se valora puesto que cualquier decisión siempre es una buena decisión. Sólo se puede saber si una valoración es buena o mala si la medimos temporalmente, cosa que no puedes hacer ni tú ni nadie ya que no podemos vivir dos acciones paralelas a la vez.

Busca las motivaciones que te atan ahora mismo a un lugar, que no tienen por qué ser las mismas que lo fueron cuando te fuiste o que hace un mes. Son las que hay que encontrar, orígen de tu necesidad de cambio. ¿15 años en un lugar? Vuelves a hacer una medición temporal. ¿Si no lo haces ahora no lo volverás a hacer nunca? Es una medición temporal.

Elimina el tiempo de tus pensamientos.

No te deseo suerte, que ya la tienes, sino fuerza para encontrar la raiz.

terebal dijo...

No creo que sea buena idea tirar un trabajo, tal como están los tiempos, y empezar de nuevo, con incertidumbre del futuro.
Mucho se filosofa con el tiempo, pero como dice el Criticón, es irreversible, no se puede borrar, si te equivocas. Es una escalera, donde se van borrando los peldaños y son irrecuperables.
Ahora te apetece cambiar, porque el amor mueve montañas, pero a lo mejor te arrepientes.
De todas formas te deseo suerte y que se cumplan tus deseos.
No puedo hacer más. Los consejos son buenos para dar, aunque no se sigan.
A mí me horrorizan los cambios, pero no todo el munso piensa como yo.

belo dijo...

¡Qué comentario tan jugoso el anónimo! ¿serás tú BelénA de nuevo? Te contesté ayer pero no salió el comentario...
Estoy de acuerdo con lo de la raiz, lo de buscar qué te mueve a cambiar,
yo fragüé la idea ya el verano pasado, cuando tuve un bache emocional y no encontré en esos momentos un apoyo sólido en mi entorno cercano.Desde entonces he tenido tiempo para ir viendo cómo se desarrolla mi entorno, podría decir que soy afortunada porque lo veo positivo, a pesar de ser tan cambiante, ningún día se parece al anterior, distinta gente, el círculo de amigos se renueva, unos emergen, otros se alejan, otros se recuperan, no quiero pensar que vuelvo por sólo una razón, y menos por amor,.... uy, me estoy enrollando mucho, continuaré.
GRACIAS por vuestra opinión y vuestros consejos!

Anónimo dijo...

Sí belenb, soy belena la del largo comentario del anónimo, pero chica, ¡¡¡déjame guardar el anonimato!!!!
Fíjate bien en tu último comentario, reléelo y verás como hablas de entorno, gente, amigos,... Son todo agentes externos, no hay ningún análisis interior, quizás porque no lo puedes escribir, no lo sé. Cuidado con eso, fuera no hay nada, todo está dentro (hablo de situaciones normales, no de casos extremos). A ver si quedamos un día y hacemos una meditación para que vayas descubriendo cosicas; como cuando éramos crías.

belo dijo...

llevaba unos días sin meterme y eso que te quería haber contestado. Fuera sí hay algo, de hecho, yo creo que lo de dentro se alimenta en parte de lo externo, al menos en mi caso. Tampoco tengo mucho tiempo de sacar mis otros yos y discutir con ellos para llegar a conclusiones.Muy buena idea lo de hacer una meditación, me encantaría aunque me da un poco de miedo. Quizás en breve podamos disponer de tiempo común.

Anónimo dijo...

¿Miedo a una meditación? Miedo a lo que puedes encontrar ¿no?
No hay nada más bonito que descubrirse. De todas formas empezaríamos por "acallar la mente". Ya hablaríamos