Escribo desde un Ciber, es una opción cómoda cuando en casa no hay internet, o, como es mi caso, la red está sumergida en una capa de telas y polvo. ¡Vaya caos! Me encuentro en medio de una reforma que me he buscado yo solita, llevo dos días y, de momento, me gusta, hay algo excitante en ver tu hogar desmantelado, es el preludio de un cambio, es el fin de una etapa y el puntero a una nueva. Ya no trabajo, -¡por fin llegó la resolución de esa liquidación perenne!- por lo que ahora ya me puedo dedicar a todo lo que siempre he aplazado.
Mis planes para 2008 son muy variados, variopintos -¿eclécticos?- unos son confesables otros me los guardo para mí, dejemos que la lechera particular, con la que muchas veces me identifico, tenga algo que celebrar -o lamentar- en privado.
Pero bueno, sintetizando un poquito, manifiesto que quiero viajar, aprender, establecer nuevas relaciones, resucitar otras tantas, conocer, o mejor dicho, reconocer a mi familia, buscar formas alternativas de ganarme la vida, y sobre todo aspiro a sentirme bien, ser feliz y disfrutar de lo que tengo. ¿se puede pedir más?
1 comentario:
No, no se puede pedir más. A ver si puedes hacer realidad todos tus objetivos tan importantes y decisivos.
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